Del Amor y Otros Demonios

  Gabriel García Márquez, en su maravillosa novela; “Del Amor Y Otros Demonios” hizo presente un gran género literario, el cual es El Realismo Mágico. Este es una combinación contradictoria ya que al hablar de realismo se comenta sobre la apropiación de la realidad con límites, y al hablar de mágico este expresa la oposición a la realidad. Sin embargo este género latinoamericano logró que lo real histórico, la realidad y su opuesto en el mundo interminable de los sueños, convivan armónicamente. 

  El autor, a lo largo de su libro da a conocer diferentes elementos de este género surgido en latinoamérica. Esto lo podemos visualizar en la siguiente cita:  “Dominga de Adviento la amamantó, la bautizó en Cristo y la consagró a Olokun, una deidad yoruba de sexo incierto, cuyo rostro se presume tan temible que sólo se deja ver en sueños, y siempre con una máscara. Traspuesta en el patio de los esclavos Sierva María aprendió a bailar desde antes de hablar, aprendió tres lenguas africanas al mismo tiempo, a beber sangre de gallo en ayunas y a deslizarse por entre los cristianos sin ser vista ni sentida, como un ser inmaterial. Dominga de Adviento la circundó de una corte jubilosa de esclavas negras, criadas mestizas, mandaderas indias, que la bañaban con aguas propicias, la purificaban con la verbena de Yemayá y le cuidaban como un rosal la rauda cabellera que a los cinco años le daba a la cintura. Poco a poco, las esclavas le habían ido colgando los collares de distintos dioses, hasta el número de dieciséis.” El elemento que se ve reflejado en el fragmento de la novela escrito anteriormente es la cultura colectiva. Esta cita expresa un enorme choque de culturas provocado en aquella época. Esto lo puedo afirmar ya que Sierva María, una noble criolla la cual provenía de una familia adinerada, fue criada por Dominga De Adviento, una esclava. A pesar de que la niña no pertenecía al grupo de esclavos en aquella época, fue criada como tal. La mezcla de culturas se puede comenzar a ver cuando dice que fue bautizada en Cristo, pero que sin embargo también consagrada a Olokun, una deidad en la cual los esclavos creían. Además, en el fragmento se puede ver que Sierva María vivió su crianza e infancia rodeada de estas personas las cuales le inculcaron sus propias creencias, entre algunos aspectos de esta; el idioma, comidas, danzas y hasta accesorios típicos  de su cultura. Otro elemento visible del realismo mágico en esta cita es la “casualidad tradicional” en donde nosotros, los lectores, podemos asimilar la situación y totalmente normalizarla, en vez de que nos parezca algo extraño o imposible. 

 

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